MARIO DE PASCUAL: “EN LA AMPLITUD DE LOS ESPACIOS ESTÁ EL LUJO”


MARIO DE PASCUAL: “EN LA AMPLITUD DE LOS ESPACIOS ESTÁ EL LUJO”

Él se define como un actor, con muchas vidas interpretadas y otras tantas en la guantera. En su actual encarnación como artista plástico, Mario de Pascual (Madrid 1966) nos recibe en su galería –MPE-; un espacio con atmósfera newyorkina, donde las obras de este creador heterodoxo lo llenan todo. Es precisamente este rincón bohemio de la capital el que Ibericool escogió para realizar su primer Curso de Cortadoras con Arte. Un enclave donde hasta las mesas cuentan historias.

Vienes del mundo de las finanzas, ¿qué te ha aportado ese bagaje para tu actual formación como artista multidisciplinar?

Es curioso, porque voya cumplir 50 años ahora y aún no me reconozco. Soy como una especie de actor. He hecho muchas cosas; me quedan muchas más por hacer y lo que tengo claro es que quiero canalizarlas a través de este mundo. Estudié en ICADE y tengo tres másters. Me he movido por el mundo inmobiliario mucho tiempo, he gestionado una family office, fui vicepresidente de un club de fútbol, gestioné yeguadas… he tocado todos los palos y el arte siempre lo tuve como hobbie. Empecé a pintar siendo muy pequeño, en casa de mis padres. Más tarde, comencé a decorar mi casa con cuadros que yo había hecho como este de la bandera americana -señalando a una obra de grandes dimensiones que está junto a nosotros-, que es de los noventa.
Desde 2011 me dedico exclusivamente a esto. Monté este espacio, donde además se pueden celebrar eventos. La idea ahora es abrir otros mercados, porque el español está un poco estrecho. Estoy abriéndome camino en México y EEUU, a través de Miami.

El mundo del arte es endogámico por naturaleza, ¿cómo han aceptado a alguien que viene del mundo de las finanzas?

Lo mejor en la vida es no criticar a nadie. Cuando me retiré un poco del mundo de las finanzas y empecé a dedicar más tiempo al arte, fue como una terapia de instrospección y búsqueda de lo que quería hacer en la vida. Donde más feliz soy no es en el mercado del arte, sino en el Arte: Encerrarte, manipular, coger todo tipo de materiales y crear. Lo que ocurre es que luego tienes que vender. Aunque soy bastante crítico con los analistas es mejor hablar bien de todo el mundo y dejar que la gente sea feliz. Yo no llegué aquí para hacerme millonario con esto, sino para ganar en calidad de vida y hacer lo que realmente me gusta.

Tu nombre es también el de una firma de muebles que combina la funcionalidad del diseño con la belleza de creaciones artísticas. Háblanos de este proyecto.

Creo que un artista es algo más y -sinceramente- no creo que yo viva ni piense como un artista. Quizás por mi formación, no me hallo encerrado cien por cien en el mundo de la creación. Siempre he dicho que soy un labrador de mis sueños. Lo que más me gusta es arriesgarme y dedicar las horas del día a cosas interesantes. La verdad es que creo obras con historia y todo un concepto detrás que, además, se integran en un mobiliario funcional.
Cuando era pequeño, mi sueño era tener un cuadro en el MOMA de Nueva York. Ahora mi objetivo es tener piezas de grandes formatos y materiales diversos, en espacios interesantes.
Busco conseguir una estética, como en este espacio. Para mi, en la amplitud de los espacios es donde está el lujo.

Precisamente ese intento de combinar funcionalidad y belleza es lo que nosotros hacemos en Ibericool con nuestras creaciones, tratando de revolucionar un mercado tradicional como es el de la gastronomía. Como artista, ¿cómo valoras nuestra propuesta?

Me parece muy valiente. El mundo del arte, como el culinario, han sido siempre muy cerrados y ahora parece que se han globalizado y abierto. Se están mezclando todas las artes y los clientes ahora buscan experiencias completas, que vayan más allá. También creo que esta tendencia implica algo de exceso, pero en definitiva, me gustaría saber quién define qué es bueno y qué es malo. Al final, yo siempre digo que eso lo dicta el cliente.

Espacio de Mario De Pascual
Fotografía de Juanjo Mellado

Es la primera vez que se realiza un curso de gastronomía en este espacio, ¿no es así?

Sí, absolutamente. Aquí se han realizado muchas presentaciones, pero de otro tipo de cosas. A nivel gastronómico es la primera vez que se organiza algo, pero seguro que si vienen con la profesionalidad y la calidad que estáis demostrando vosotros, no será la última vez.

¿Qué tipo de clientes suelen acudir a este espacio para aprovechar las instalaciones?

Ante todo es mi galería, donde yo puedo enseñar lo que hago. Hemos hecho cenas para pocos invitados (8-10 personas), guiándoles por la galería y explicándoles la historia que hay detrás de cada obra. Luego, hemos realizado eventos para empresas (Triumph, Netflix…), que vienen con blogueros y buscan la estética que les aporta este lugar, distinto por completo del que les aporta una nave o un restaurante tradicional.

También realizas diseños personalizados. ¿Harías una caja para Ibericool?

Si se diera el caso, sí. Pero tendría que entender el concepto. Es muy disitinto hacer una caja para un cliente que para una empresa, que después la distribuirá de forma masiva. Normalmente, hago piezas muy únicas ya que destripo la personalidad de mi cliente, saco todos sus sentimientos y trato de plasmarlos en la obra. Pero estaría encantado de colaborar con vosotros.

¿Qué tipo de artistas son los que más te influyen a la hora de trabajar?

Yo llegué virgen a este mundo y pasé mucho tiempo sin acudir a museos para evitar tener ningún tipo de referencias. Quería saber hasta dónde podía llegar por mí mismo. Pero claro que hay artistas que me apasionan: Basquiat por ejemplo.
La diferencia entre Occidente y Oriente es que aquí la obra se valora mucho por el personaje que hay detrás. Pienso en gente como Pollock, el propio Basquiat o Jeff Koons, a quien tuve la oportunidad de conocer. En el caso de este último, funciona prácticamente como una empresa.
Admiro a todas aquellas personas que son capaces de expresarse en un lenguaje artístico, sea cual sea su temática.

¿Es el arte pop con el que más te identificas?

Puede ser; ha sido también mi época y es de lo más revolucionario que ha habido. Pero tampoco te puedes olvidar de los viejos maestros. Ves algo de Velázquez o Da Vinci y alucinas.

¿Cuál dirías que es tu mayor virtud como artista?

Quizás mi don es que en media hora, me pueden salir veinte cuadros de la cabeza. Lo que ocurre es que mis cuadros son difíciles de realizar en cuanto que implican un proceso muy largo. No es un lienzo; son materiales, con procesos de secado, encofradura, microcemento… que requieren un tiempo de maduración muy largo. Eso te influye mucho, pero lo que realmente me gusta es crear constantemente.

¿En qué proyecto estás metido ahora?

Acabo de llegar de Miami, donde estamos intentando trasladar este mismo estudio. Todo sería a través de la fundación Many Hats Institute, con Fabian Koss y Mario Cader-Frech (vicepte. Viacom International). Todos los beneficios que saquemos de este proyecto será para crear escuelas, a través de la fundación. Confío mucho en la filantropía, y creo que si tengo la oportunidad de vivir de ésto debo tratar de devolverlo de alguna forma a la sociedad. Con Many Hats tengo una deuda pendiente y quiero embarcarme en este proyecto con ellos.

El espacio de Mario de Pascual se encuentra en Carretera de Fuencarral, 44. Tribeca.
Edif. 4b, loft bajo 0. Alcobendas, Madrid.
Si quieres más información puedes visitar su web personal: http://mariodepascual.com/

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